Washington, 30 de mayo .- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió hoy al Senado evitar el "extremismo ideológico" en el proceso de confirmación de la juez hispana Sonia Sotomayor a la Suprema Corte de Justicia del país.
"El Congreso reanuda sus funciones esta semana, y espero que el proceso de confirmación se inicie sin retraso. Ningún candidato debe ser confirmado sin una rigurosa evaluación y audiencia; no espero menos", indicó el mandatario en su mensaje sabatino de radio.
"Pero tengo la esperanza de que podamos evitar las poses políticas y el extremismo ideológico que han retrasado este proceso y las labores del Congreso en el pasado", apuntó Obama.
Señaló que "hay personas en Washington que están tratando de trazar las viejas líneas de combate y recurrir a la politiquería de siempre, al sacar unos cuantos comentarios fuera de contexto para pintar una imagen distorsionada" de Sotomayor.
Sin embargo, Obama mostró su confianza de que "dichos esfuerzos fracasarán" porque la trayectoria de Sotomayor y sus cientos de fallos judiciales dejan en claro que "es justa e imparcial".
Obama nominó el pasado día 26 a Sotomayor como sucesora del magistrado David Souter en la Suprema Corte de Justicia, convirtiéndola en la primera persona hispana en ser seleccionada para ocupar un sitio en el máximo órgano judicial del país.
Líderes conservadores la criticaron porque en 2001, en la Universidad de Berkeley, dijo que una "latina sabia", con la riqueza de sus experiencias, llegaría a mejores conclusiones con mayor frecuencia que un "hombre blanco que no ha vivido esa vida".
El locutor Rush Limbaugh la calificó como una "racista al revés", y el ex presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Newt Gingrich, indicó que "el nuevo racismo no es mejor que el viejo racismo".
Por su parte, el ex congresista republicano Tom Tancredo, conocido por sus iniciativas antiinmigrantes, dijo que Sotomayor pertenece al Consejo Nacional de La Raza, la organización hispana más grande de Estados Unidos, que comparó con el grupo racista Ku Klux Klan.
En entrevista de radio, el senador republicano John Cornyn condenó ese tipo de comentarios y dijo que "ese no es el tono que queremos establecer" cuando el Senado cumpla con sus responsabilidades constitucionales de decidir si confirma a la nominada.
El senador Jeff Sessions, el republicano de mayor rango del Comité Judicial del Senado, sostuvo que se sentía "incómodo" por las críticas contra Sotomayor.
En declaraciones a la cadena NBC el viernes, Obama trató de afrontar la controversia al afirmar que está seguro que Sotomayor "hubiera replanteado" esas declaraciones, pero destacó que su trayectoria y experiencias harán que sea "una buen juez".
Señaló que la función de un magistrado es "ponerse en el lugar del otro" para escuchar, por ejemplo, a un agricultor del estado de Iowa, entienda su situación e incorpore esa información en sus decisiones.
En su mensaje semanal, Obama dijo que Sotomayor "cuenta con más experiencia en un tribunal federal que ningún otro nuevo juez de la Corte Suprema en los últimos 100 años".
"En pocas palabras, la juez Sotomayor conoce a fondo nuestro sistema judicial desde casi todos los ángulos", enfatizó.
Señaló que cuando Sotomayor "suba los escalones de mármol para tomar su escaño en la Corte Suprema, aportando las experiencias de toda una vida, ganadas dentro y fuera de los tribunales", Estados Unidos habrá hecho realidad el ideal que está grabado en la entrada: "Justicia para todos por igual conforme a las leyes". (Con información de Notimex/JOT)
El secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, considera que las presiones del presidente de EEUU, Barack Obama, a Israel para poner fin a los asentamientos en Cisjordania son "un cambio bienvenido" en la actitud de la primera potencia mundial.
EFE Musa, en conferencia de prensa en Naciones Unidas, alabó el respaldo expresado por Obama en su reunión del jueves con el presidente palestino, Mahmud Abás, a un Estado palestino y su insistencia en que Israel ponga fin a sus asentamientos en los territorios ocupados.
"Es un cambio, un cambio bienvenido", dijo Musa, que tiene previsto entrevistarse con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para discutir la situación en Oriente Medio.
El responsable de la Liga Árabe señaló que si el Gobierno israelí no detiene la expansión de los asentamientos, se hará imposible la creación de un Estado palestino viable, que es uno de los pilares del actual proceso de paz regional.
"Creo que EEUU, los europeos, y el mundo entero, están cargados de razón cuando dicen que ha llegado la hora de parar los asentamientos", resaltó.
Musa señaló que los países árabes esperan la formulación de la política de la nueva Administración estadounidense hacia la región, particularmente en relación a las estancadas negociaciones entre israelíes y palestinos.
"Nuestra esperanza es que el presidente Obama logre sacarlas del punto muerto en el que se encuentran", indicó, al tiempo que advirtió que esperan que el discurso estadounidense vaya seguido de acciones concretas.
"Creo que hay varias ventanas abiertas, ventanas de oportunidad" para avanzar hacia la paz en la región, apuntó Musa.
En su reunión con Abás del jueves, Obama expresó su apoyo a la creación de un Estado palestino y su convencimiento de que Israel verá esa solución como una respuesta a la paz.
El presidente de EEUU, que la semana pasada recibió en la Casa Blanca al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, hizo un llamamiento a ambas partes a cumplir los compromisos adquiridos bajo la Hoja de Ruta, el plan de paz para la zona, y reclamó a Israel el fin de los asentamientos en los territorios ocupados y a los palestinos que mantengan la seguridad.
La reunión entre Obama y Abás se produjo días antes de que el presidente estadounidense viaje a Oriente Medio la próxima semana, donde se reunirá (3 de junio) con el rey Abdalá de Arabia Saudí en Riad para abordar, entre otros, el proceso de paz y el programa nuclear iraní.
Al día siguiente Obama pronunciará en El Cairo su esperado discurso al mundo musulmán, donde tratará de responder a la desconfianza que contra EEUU se ha generado en esos países durante el mandato de George W. Bush. EFE
Israel dijo hoy que seguirá adelante con la construcción en colonias de Cisjordania pese a la exigencia de Estados Unidos de detenerla, justo el día en que el presidente Barack Obama recibirá a su par palestino para discutir la creación de un Estado en esas tierras ocupadas por Israel.
Obama, que ansía relanzar el proceso de paz en Medio Oriente, tiene previsto recibir hoy a Abbas en la Casa Blanca y se espera que el líder aproveche el encuentro para pedir a Washington que redoble su presión para que el nuevo gobierno de derecha de Israel frene la expansión de los asentamientos.
La secretaria de Estado de Obama, Hillary Clinton, manifestó ayer un firme apoyo a las exigencias palestinas.
Clinton dijo que el presidente "hará hincapié en el punto" de que debe detenerse toda actividad relacionada con las colonias judías en Cisjordania, incluyendo lo que Israel llama "crecimiento natural" de sus asentamientos existentes, que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya dijo que continuará.
En respuesta a Clinton, el vocero del gobierno israelí Mark Regev reafirmó hoy la postura oficial de permitir la expansión.
"Israel cumplirá sus compromisos de no construir nuevos asentamientos y de desmantelar los no autorizados", dijo Regev. (Télam)
WASHINGTON (AFP) — El presidente estadounidense, Barack Obama, volvió a sumar puntos entre los hispanos con su elección de la jueza de origen puertorriqueño Sonia Sotomayor para el Tribunal Supremo, una inversión de largo plazo, según los analistas, y que además pone en aprietos a los republicanos.
"No cabe duda que esta decisión cimentará el apoyo del presidente Obama entre la comunidad latina. Aunque la decisión fue hecha a partir de los méritos y la sustancia, habrá beneficios políticos para el presidente", explicó a la AFP la presidenta de la organización hispana La Raza, Janet Murguía.
Obama supo hábilmente tomar una decisión arriesgada. Sotomayor tiene fama de liberal, con lo cual puede parecer una elección partidaria en una sociedad con grandes fracturas políticas y sociales, como el debate en torno al matrimonio homosexual.
Pero esta jueza de sonrisa plácida, criada en el difícil barrio neoyorquino del Bronx, encarna el sueño americano y a toda una poderosa comunidad, la que más crece en Estados Unidos, incluidos sus votos, y que exige tener representación en la más alta instancia jurídica del país.
"No creo que ningún grupo étnico ni ningún género tenga derecho por si mismo a estar representado en la Corte Suprema. Dicho esto, es un poderoso mensaje de esperanza", reconoció Alberto González, ex fiscal general del presidente George W. Bush, cuyo nombre sonó en su día para el Tribunal Supremo, antes de caer en desgracia.
Sotomayor, de 54 años, deberá superar primero la barrera de la confirmación en el Senado, donde los republicanos ya han advertido de que su reputación de juez liberal será examinada cuidadosamente. El calendario de audiencias de la jueza ante el Comité Judicial del Senado aún está por definir, pero los republicanos ya han advertido de que quieren tomarse su tiempo.
Se trata de desgastar al máximo a los demócratas y a la candidata, antes de un voto final que pinta difícil para ellos, en clara minoría (59 escaños de 100 son demócratas). Los senadores más conservadores y con menos que perder entre los hispanos ya han anunciado que la batalla será dura. Por lo pronto, algunas raras declaraciones públicas de Sotomayor, disponibles en foros como Youtube, ya están siendo escrutadas minuciosamente.
"Me gustaría pensar que una mujer latina juiciosa, con una rica experiencia a sus espaldas, llega más a menudo a una mejor conclusión (como juez) que un hombre blanco que no ha vivido todo eso", dijo en un discurso en una universidad en 2001.
Ese tipo de declaraciones provoca resquemores. "El punto flaco de esta jurista es que habla abiertamente de su cultura, de su raza, de su género, como una lente a través de la cual ve la ley. Los conservadores quieren que la ley sea ciega a todas esas influencias", explica Leslie Sánchez, estratega política de los republicanos.
Sin embargo, la sensación de unión y de euforia contenida es palpable entre los latinos de toda condición política. "Conozco a unos cuantos hispanos, republicanos y demócratas, que ya se han puesto en contacto conmigo y me han dicho que quieren ayudar a que esta nominación vaya adelante", aseguró Murguía.
Por otra parte, ha asegurado que en cuando sea posible se juzgará a los presuntos terroristas detenidos en Guantánamo que hayan violado la legislación estadounidense en tribunales norteamericanos. Precisamente hoy, el Departamento de Estado ha anunciado que un presunto miembro de Al Qaeda vinculado con los atentados contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en 1998 será juzgado por un tribunal ordinario.
El presidente de EEUU, Barack Obama, espera de Israel un serie de concesiones concretas a los palestinos antes de su viaje el 4 de junio a El Cairo, donde se espera que revele su política para Oriente Medio, indica hoy un diario local.
Entre las medidas pedidas están las de permitir la entrada y salida de productos de la franja de Gaza y la de aliviar las restricciones de movimiento a las que están sometidos los palestinos en Cisjordania, informa el periódico Haaretz.
Según funcionarios estadounidenses citados por el diario, las concesiones servirán a Obama para pedir al mundo árabe que comience la normalización de sus lazos con Israel con anterioridad incluso de un acuerdo de paz que permita la creación de un Estado palestino.
La visita del presidente de EEUU a Egipto se considera crucial en la medida en que se espera que anuncie su política hacia Oriente Medio, y sus ideas para cuestiones tan urgentes como el proceso de paz palestino-israelí y el programa nuclear iraní.
Antes de revelar sus intenciones Obama está manteniendo en Washington una serie de contactos con los líderes de la región.
El lunes mantuvo una entrevista con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la que afloraron las diferencias entre ambos.
Obama reiteró públicamente su apoyo a la fórmula de dos Estados para dos pueblos y a la necesidad de poner fin a la construcción de asentamientos en territorio palestino ocupado.
El líder israelí, que asumió sus funciones en marzo, no ha hablado hasta ahora de crear un Estado palestino y, en sus planes de paz, sólo hay confusas fórmulas para un gobierno autónomo palestino.
Según el Haaretz, Washington considera que si el mundo árabe comienza un proceso de normalización con Israel, los israelíes se abrirán a un proceso de paz con los palestinos.
Antes de su esperado discurso de El Cairo, Obama también recibirá en la Casa Blanca al presidente egipcio Hosni Mubarak, el 26, y al presidente palestino, Mahmud Abás, dos días después.
Asimismo Arabia Saudí está involucrada en la ronda preliminar que el presidente de EEUU celebra para definir su política regional.
Arabia Saudí, dice el diario, se inclina por un plan similar al propuesto por el ex presidente Bill Clinton en los años noventa del siglo XX, que incluya una retirada de la mayoría de los territorios ocupados por Israel desde 1967, la división de Jerusalén y un complejo mecanismo para resolver el problema de los refugiados palestinos.